Es mejor leer un buen libro que escribir uno malo.(La librería ambulante. Christopher Morley)

jueves, 2 de junio de 2011

El sueño del dragón. Carlos Ernesto García

A mi viajar no me gusta, pero me encantan los libros de viajes, es como viajar pero dejando que otros hagan el esfuerzo físico, a mi me gusta viajar desde mi sillon, que otros se vayan y a mi que me lo cuenten, o que lo escriban para yo leerlo.
Este libro lo saque de la biblioteca porque me pareció interesante, el autor narra su travesía por el milenario río Yangtsé y por algunas ciudades chinas. Mucho mas no puedo decir del libro, ya que no he pasado del primer capítulo al leer un comentario falso sobre Irán, que ni venía a cuento en un libro sobre China ni lo que decía era cierto, sino uno de los tantos tópicos sin fundamento de realidad que se dicen sobre Irán, vamos como decir que en España solo hay toros y flamenco. Así que vista la credibilidad que para mi ya se ha creado este autor me parecía absurdo seguir leyendo, porque no se tampoco si lo que iba a seguir leyendo sobre China sería verdad o mas leyendas y tópicos, así que lo he dejado aparcado, una lástima porque en principio me estaba gustando, pero me niego a leer libros que crean falsas ideas.

REEDITANDO ESTA ENTRADA:
Reedito esta entrada tras haber tenido con el autor una breve correspondencia via e mail y con cuyo permiso reproduzco aqui, para evitar cualquier confusión sobre mis comentarios respecto a la obra. Espero en breve retomar la lectura del libro y poner nueva reseña sobre este libro cuya lectura me estaba pareciendo excelente.
Desde aqui mi agradecimiento al autor por su preocupación e interes hacia las personas que como yo leen su obra, y por sus molestias en aclararme esa frase en concreto a la que me refería en mis comentarios sobre el libro.

Mensaje del autor recibido en mi correo:

Estimado Sr.,
 
el motivo de la presente, es a raíz de haber recibido hoy, el enlace de su
 excelente página en donde veo se han vertido algunos comentarios sobre mi
 libro "El sueño del dragón" escrito y publicado en España hace varios años.
 
 Al parecer, expresé algo que, sin yo quererlo, le causó molestia e
 indignación.
 No disponiendo de un ejemplar a mano por lo que, espero comprenda me será
 del todo imposible, dar mi opinión.
 Creo sin embargo, que quien dejó algunas opiniones sí que le fue posible
 consultar el texto, al menos de ese primer capítulo. Además, pude
 comprobar que deja en su página, un poema de unos de mis libros, donde es
 verdad, reflexiono como poeta que soy, sobre esa guerra no tan lejana que
 asoló su país, dejándolo sumido en el dolor, la desesperanza y que hoy,
 apenas sí consta en los libros de historia, casi como si, para las nuevas
 generaciones en Occidente, jamás hubiera sucedido. Poema que me alegra le
 gustara y del que hace unos años, sin mucho éxito, un jovén marroquí
 quiso traducir.
 
 Decirle que no es cierto que sea yo un cronista que no se informa
 mínimamente sobre aquello que escribe y sobre todo, que pretende publicar,
 pero también es verdad, que no puedo hacerlo sobre absolutamente todo y
 con la profundidad que uno quisiera. Mucho de lo escrito en ese libro,
 tardé meses enteros en investigar, no lo escribí a la ligera y mucho
 menos por mero antojo. No es mi estilo, pero sí es verdad, que uno, puede
 equivocarse, en ese sentido, como humano que soy, me reconozco en mis
 limitaciones. Recordaba a Tucidides, burlándose de Heródoto por sus
 crasos errores derivados de las malas traducciones, por suerto hoy,
 contamos con otras herramientas, pero la posibilidad de equivocarnos, sigue
 vigente en todo momento como parte de nuestra naturaleza humana.
 
Publicado el libro, sólo puedo que disculparme ante usted y, no sé me
 ocurre de qué otra manera puedo reparar mi posible equivocación. Pero sí
 le prometo, que ante una eventual reedición y siempre que logre localizar
 ese párrafo al que hace referencia en su comentario, solicitaré sea
 quitado del libro.
 
Agradecido por su amable como fina atención,
 
 Atte.,
 
 Carlos Ernesto García
 
Poeta, escritor y corresponsal de prensa salvadoreño

Mi respuesta:

Muchas gracias por escribirme, el blog que yo tengo es un blog personal sobre todo lo que leo y mi opinión sobre las cosas que voy leyendo. me ha gustado bastante su forma de escribir y espero leer mas cosas suyas, y tal vez retome la lectura del libro, que realmente me gustaba.
 El párrafo al que me refería es este:
“No veo gestos de afecto entre ellos, aunque algunos son matrimonio o parejas de novios. Pero lo hacen por razones muy distintas de las que reinan en Irán, donde la ley islámica desaprueba las manifestaciones de cariño en público y condena a la mujer a recibir cien azotes.”
En Irán no hay un codigo penal para hombres y otro para mujeres, si ese castigo fuera real sería igual para los dos sexos, no quiero disutir las leyes de Irán que muchas son retrógradas y caducas, eso es otro tema, pero es que ese castigo de los cien azotes no existe por manifestaciones publicas de cariño sino por adulterio, y aun así habría mucho que discutir sobre si es una ley islamica,  tampoco en Irán se aplica en la realidad, hay mas mala publicidad que casos reales que normalmente se resuelven pagando los inculpados una multa.
Agradezco profundamente su atención al escribirme y con su permiso reeditaré la entrada incluyendo la explicación y el e mail que tan amablemente me ha mandado.
Un saludo cordial
Yasmin Um Bilal

Contestación del autor:

Estimado Sr. Yasmin Um Bilal,
 
 Pág. 26, de mi libro "El Sueño del Dragón". Tiene usted toda la razón.
 Créame, lo siento mucho. Ahora, tras su acertada observación, estoy
 convencido de que no debí jamás escribir esa frase, que seguramente
 proviene de las muchas lecturas de algún comentario aparecido en los
 periódicos que suelo leer, que van desde "La Jornada" de México hasta "El
 País" en España, pasando por "La Vanguardia" u otros que seguramente
 reproducen éste tipo de noticias en las que uno termina por perderse.
 
 Siempre he pensado, en que una obra, la que sea, puede ser enriquecida
 gracias a sus posibles lectores.
 Sin duda, el caso más palpable de lo que siempre creí, se encuentra en su
 lectura.
 Tomo buena nota, para en un futuro, si se diese el caso, eliminar
 exactamente la siguiente frase: "Pero lo hacen por razones muy distintas de
 las que reinan en Irán, donde la ley islámica desaprueba las
 manifestaciones de cariño en público y condena a la mujer a recibir cien
 azotes". Prometido.
 
 Por supuesto, puede usted editar en su blog mi mensaje, esperando así
 reparar en algo ese error innvolutario, pues repito, en lo personal, toda
 expresión cultural merece el mayor de los respetos, aún y cuando, uno
 pueda tener diferencias de opinión sobre los usos y costumbres de los
 pueblos.
 
 Reciba mis más sincera y reiteradas disculpas.
 
 Le hago llegar, mi afecto y amistad.
 
Fraternalmente,
 
Carlos Ernesto García
 
Poeta, escritor y corresponsal salvadoreño

9 comentarios:

  1. Leeré con interés ese primer capítulo al que hace referencia y por supuesto, no lo invalidaré sólo por un detalle que quizá tenga razón, sea erróneo. Los datos en un libro de viaje, son importantes, pero no lo son todo. Nos queda la historia que se cuenta y más aún, en una crónica de viaje en tono novelado. Cada libro tiene su propio lector, este por lo visto, fracasó con usted. Así son los libros, así son las lecturas. Aunque decida bajarse en la primera estación, el viaje, por suerte, continúa...

    ResponderEliminar
  2. Tras una lectura "vertical" de esas primeras páginas del libro, en donde el capítulo centra su interés en la ciudad de Shanghai. A primera vista, Irán carece por completo de interés para el autor, pues ni tan siquiera he podido encontrar una sola referencia que la mencione. El viajero o cronista, lo que hace es referirse a sus experiencias que por supuesto y con todo derecho, va hilvanando con otros referentes que le parecen oportunos como narrador de su historia, que no tiene porque ser, ni pretende sea la de otros. La mayor parte de la historia, gira en torno a lo que ve y lo documenta a su vez, con lo que leyó de otros autores. Pero sobre todo, cuenta su viaje. Una experiencia que quiso compartir a través de unas cuantas páginas. Si el autor, mencionó en algún momento a Irán, fue porque así deseaba hacerlo, de la misma forma que va construyendo su libro con referencias a ciudades como Buenos Aires, México D.F., París, Santiago de Chile, Venecia, Barcelona u otras, porque el pendular de ese libro entre Oriente y Occidente, encierra la riqueza de un cronista en cualquier tiempo y lugar, que son sus viajes.

    ResponderEliminar
  3. la verdad el libro a mi me estaba gustando, asi que si decides leerlo te lo recomiendo y espero que disfrutes con la lectura.
    El comentario que ponia era solo una frase que decía que en Irán las mujeres que en publico tienen algun gesto de cariño hacia sus maridos reciben cien latigazos, cosa que es falsa, yo ese tipo de comentarios que fomentan prejuicios no infundados contra el mundo islamico a veces los dejo pasar y sigo leyendo, pero en este libro no se porque no pude seguir leyendo, mas que el comentario no venía a cuento.
    Bueno, es verdad que me baje demasiado pronto de la estación, quizás debi seguir el viaje, pero lo haré en otro tren, hay mas libros para seguir leyendo...

    ResponderEliminar
  4. En caso de ser así, le aseguro que fue sin duda una frase desafortunada, pero conociendo el contenido del libro y la obra en general de su autor, le puedo asegurar, que nada hay más lejos de su intención, que ofender a una cultura por la que me consta, guardo un profundo respeto y admiración. Respeto expresado públicamente en comentarios vertidos en más de un evento cultural en donde las manifestaciones en torno al Islam, como es por ejemplo, el derecho al uso del velo por parte de la mujer, ha sido defendido por él, a sabiendas que delante contaba con toda seguridad con una parte de los asistentes que no compartían su defensa a esa sagrada tradición.

    Encontré un poema, que sin Carlos Ernesto decirlo de manera explícita, se duele de indiferencia del mundo, ante las cientos de miles de muertes en la guerra de Irán contra Irak, de hace ya varias décadas, que espero sea de su agrado y que dejo a continuación:

    EL DESCANSO DEL GUERRERO

    Harto de todas las batallas
    el guerrero tomó su espada
    que hundió en la arena
    y pensó:
    Este es un buen lugar
    para la muerte

    Indiferente
    cayó la tarde
    Nadie preguntó por el guerrero
    A nadie importó el lugar escogido
    para el descanso

    Una tormenta de arena
    se encargó de sepultarlo
    Abono no fue para la tierra
    sino pasto para el desierto.

    ResponderEliminar
  5. No creo que el autor lo pusiera en sentido de ofensa, sino mas bien de desinformación, seguramente es algo que leyó en algún sitio y creyó cierto sin molestarse en consultar el codigo penal de Irán, por eso pienso que los autores deben ser mas rigurosos en sus informaciones y ante la duda callar, mas si el comentario no viene a cuento ni era imprescindible en el relato.
    Gracias por el poema, es precioso, no descarto leer mas cosas de este autor y tal vez en el futuro retome la lectura de este libro.

    ResponderEliminar
  6. Siempre se agradece que el autor se tome a bien las opiniones que damos de los libros. Y en este caso se ha molestado en saber a qué párrafo te referías para intentar subsanar el error.

    Chapó por él ...

    bsos!

    ResponderEliminar
  7. Hola, estimado sr.
    Acabo de terminar de leer este libro, a mí me gusta. También lo saqué de la biblioteca cuando estudiaba en Madrid. Quiero comunicar al autor para expresar mis opiniones sobre este libro. ¿Usted me podría darme email del autor? Muchuas gracias.
    Saludos de China.

    ResponderEliminar
  8. pues lo siento kichole pero no puedo pasar el email de nadie sin su autorización, lo unico que puedo hacer es preguntarle al autor si no tiene inconveniente en que te lo pase.
    saludos!

    ResponderEliminar
  9. Ambar, no te preocupes, te lo entiendo y te agradezco que le vas a pedir la autorización por mí. También espero que le digas que me gusta su libro El sueño del dragón, quiero y me interesa ver algunas de las fotos tomadas durante su viaje, pues, si puede enviármelas sin inconveniencia.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar