Páginas: 333
Lo leí en: Una semana.
¿Me gustó?: Normal.
Argumento: Thriller psicológico donde nada es lo que parece.
Opinión y comentarios: La novela se centra en una persona, que hasta casi el final, no descubrimos que su verdadero problema es el de un trastorno bipolar.
A raíz de la muerte de un hombre indigente que deja sólo unas fotografías como único legado, Laurel, trabajadora social de un centro de acogida, decide investigar que hay detrás de esas fotografías.
Al final esas fotografías la llevan a un hecho traumático que le sucedió a ella en el pasado, y sobre el que ha construido un falso relato.
El doble vínculo, nos habla de un trastorno, el bipolar, donde fantasía y realidad se juntan, donde una persona ha construido un mundo de verdades modificadas para tratar de olvidar un trauma y donde una obsesión puede convertirse en el centro de toda una vida.
El final me dejó un poco descolocada pues algunos detalles no los acabé de entender del todo, cómo de quien era hijo en realidad el indigente y tal vez un epílogo que explicara y colocara las cosas habría estado bien.
Se me ha hecho algo pesada a trozos la lectura, pero mantiene el suficiente interés cómo para saber el desenlace final y averiguar el misterio que ocultan las fotografías.















